El procedimiento fue desarrollado durante la noche del jueves, entre las 19 y las 23, con refuerzos de la Unidad Regional II, junto a personal de la Comisaría 6°, Comisaría 33°, Subcomisaría 56°, el Cuerpo de Seguridad Vial y la Brigada Motorizada de Apoyo (BMA). Los controles se distribuyeron en accesos clave, zonas urbanas con circulación intensa y sectores previamente analizados, donde se priorizó la presencia activa y visible de efectivos.
Los uniformados trabajaron de manera simultánea en distintos puntos, lo que permitió ampliar el alcance del operativo en pocas horas. Como resultado, se identificaron 222 personas, en su mayoría adultos jóvenes que circulaban en horarios nocturnos, y se verificaron 205 vehículos junto a 60 motos, un dato que refleja el alto movimiento registrado en la ciudad.
Asimismo, durante los controles se dispuso la retención de una moto por irregularidades en la documentación, mientras que se labraron cuatro infracciones a la normativa de seguridad vial. Si bien no se registraron secuestros de vehículos ni situaciones delictivas flagrantes, desde el área de seguridad se destacó el valor preventivo del despliegue.
Por otro lado, la presencia sostenida de móviles y efectivos generó un fuerte impacto visual en la comunidad, con patrullajes dinámicos y controles que se extendieron durante toda la franja horaria.
Este tipo de intervenciones apunta a desalentar conductas de riesgo, reforzar el orden en la vía pública y brindar mayor tranquilidad a los vecinos.
Estos operativos continuarán replicándose en distintas localidades de la provincia, ajustándose a los análisis del mapa del delito y a las demandas de cada comunidad. La prevención, remarcaron, sigue siendo una herramienta clave para anticiparse a los hechos y sostener la seguridad en cada barrio.